Interpretación: Rabí Baruj Shalom Ashlag
¿Qué nos dice la regla: Amarás a tu prójimo como a ti mismo? Por medio de esta regla se puede lograr el amor a Dios. Entonces, ¿qué es lo que recibimos cuando cumplimos los 612 mandamientos (taryab mitzvot)?
Antes que nada hay que averiguar qué es “regla”. Es conocido que una regla se establece de muchos pormenores, sin ellos no existe la regla. Por ejemplo, cuando decimos “comunidad santa”.
La intención de algunos pormenores que se juntaron hasta conformar una unión (unidad) y después nombrar al jefe público se le llama Minyan (empadronamiento) o Eda (congregación). Por lo menos tienen que haber 10 hombres para poder decir Kdushá (santo) en el rezo.
Sobre eso nos cuenta el Zohar: “Kol bi asara, shjinta shriya”.O sea, que donde hay 10 personas, ya hay lugar para la inspiración de la Divinidad (shjiná). Según esto, la regla amarás a tu prójimo como a ti mismo se establece sobre 612 mandamientos. O sea, que si cumpliéramos los 612 mandamientos, podríamos llegar al principio de Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
Por lo tanto, los detalles nos llevan a alcanzar la regla, y cuando la tengamos podremos llegar a amar a Dios, tal como está escrito: “Kalta nafshi le H” (mi alma está agotada por Dios).
Esto a pesar de que el hombre no pueda cumplir todos los 612 mandamientos solo. Por ejemplo, el rescate del hijo. Si alguien ha tenido una hija primogénita no podrá cumplir el rescate del hijo. Además, la mujer está exenta de cumplir los mandamientos causados por el tiempo, como “tzitzit” y “tfilin”.
A raíz de que todo Israel es garantía uno del otro, es a través de todos que se cumple la totalidad, como si todos hubieran cumplido juntos todos los mandamientos. Por eso, con el tesoro de los 612 mandamientos, se puede llegar a la regla Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
51. Si te Encuentras con Este Villano
Lo escuché después de la festividad de Pésaj, el 27 de abril de 1943
“Si te encuentras con este villano, tráelo al seminario… y si no, recuérdale acerca del día de morir”. Esto quiere decir que se le recordará que el trabajo habrá de hacerse en un sitio donde él no esté presente; o sea, “más allá de su piel”. Esto recibe el nombre de “trabajar fuera de su cuerpo”, e implica que no debe tener el más mínimo pensamiento respecto de su propio cuerpo.
Dividiendo el trabajo espiritual
Hace 5 horas
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