31/12/2010
YESHIVAT HAVERIM 2 de enero 2011
19/12/2010
Invitacion a la reunion de apoyo - 19-12-10
4. ¿Cuál es la razón de la pesadumbre que uno siente al anularse ante el Creador durante el trabajo?
El Libro de El Shamati, Articulo # 4
Debemos saber la razón de la pesadumbre que se siente cuando uno desea trabajar para anular su “yo” ante el Creador, y no preocuparse por su interés personal. Y uno llega a un estado en el que parece que el mundo entero se detiene, y que sólo uno está aparentemente fuera de este mundo; dejando de lado a la familia y a los amigos con el propósito de anularse ante el Creador.
No hay más que una simple razón par esto y se llama “falta de fe”. Esto significa que uno no ve frente a quién se está anulando; es decir, no siente la existencia del Creador. Esto provoca pesadumbre.
Sin embargo, cuando uno empieza a sentir la existencia del Creador, su alma inmediatamente anhela anularse y a conectarse a la raíz, para integrarse a ella “como una vela en el interior de una antorcha”, sin ningún discernimiento mental o racional. Pero esto le sucede a uno forma natural, del mismo modo que una vela se anula frente a una gran antorcha.
Entonces, resulta que la esencia del trabajo de uno consiste sólo en alcanzar la sensación de la existencia del Creador; es decir, sentir la existencia del Creador, y que “toda la Tierra está llena de Su Gloria”. En esto consiste todo el trabajo de uno; es decir todo el vigor y el esfuerzo que uno suma en el trabajo, sean sólo con el objetivo de lograr aquello, y con ninguna otra finalidad.
Uno no debe engañarse pensando que tiene que obtener algo. Más bien, sólo hay una cosa que la persona necesita: la fe en el Creador. No debe pensar en nada más, es decir que la única recompensa que debería anhelar por su trabajo será el ser recompensado en la fe del Creador
Deberemos saber que no existe diferencia entre la pequeña y la gran luminosidad que una persona alcance. Esto se debe a que no ocurren cambios en la Luz. Por el contrario, todos los cambios ocurren en los Kelim que reciben esta abundancia, como está escrito en “Yo, el Señor no cambio”. Por lo tanto, si uno puede agrandar sus propias vasijas, hasta ese punto incrementa la luminosidad.
Aún así, la pregunta es, ¿con qué puede uno aumentar sus vasijas? La respuesta es, en la medida en que alabe y agradezca al Creador por la haberlo acercado a Sí Mismo, uno podrá percibirlo y pensar en la importancia de esto, el hecho de haber sido recompensado con cierta conexión con Él.
Según el grado de importancia que uno se imagine, será el grado de luminosidad que crezca dentro de uno. Debemos saber que jamás llegaremos a conocer la auténtica medida de la importancia de la conexión entre el hombre y el Creador porque uno no puede valorar su verdadero valor. En cambio, cuanto más la aprecie, en esa misma medida captará su valor e importancia. Hay una fuerza en ello en virtud de la cual uno puede lograr que esa luminosidad permanezca en uno de manera perenne.
Lo principal para nosotras es que nos unamos en un solo pensamiento para apoyar a los hombres durante ese rato.
12/12/2010
La ciencia del amor
Siempre nos hemos preguntado ¿por qué nos enamoramos? ¿Qué es el amor? Las respuestas que se han dado vienen de muy diversas fuentes y formas, pero definitivamente no es sencillo definir el amor.
Hasta hace no mucho la ciencia, y en particular los bioquímicos y los psicólogos, incursionaron con algún éxito en este asunto del amor y sus resultados, aunque parecen fríos y lógicos, en cierta forma dan una respuesta.
Por un lado la psicología plantea una posible teoría de la correspondencia. En ella, lo que se afirma es que desde niños se desarrollan en nuestra mente condicionamientos que nos predisponen en cierto modo a un determinado tipo de personalidad predispuesta al enamoramiento. Pero como en todo, con ello muestran tan sólo una regularidad que se ha observado, y no necesariamente nada en forma absoluta.
Por otro lado, los bioquímicos han observado algunos procesos químico-eléctricos que ocurren en el cerebro de las personas que se suponen enamoradas. Estas reacciones se dan en el hipotálamo, con una secreta mezcla de adrenalina y noradrenalina, que son los neurotransmisores que se relacionan con el aumento de los latidos de corazón y la presión sistólica, el aumento de glóbulos rojos y la liberación de más glucosa. Estas reacciones parecen coincidir con el temor, por ejemplo.
Según los bioquímicos, el enamoramiento se da posteriormente cuando una relación entre dos personas se ha afianzado. Es entonces cuando nuevas reacciones químicas producen ciertos procesos bioquímicos que causan el apego.
Pero sigue siendo nada fácil determinar que el amor sea tan sólo un cúmulo de procesos mentales de la niñez o un grupo de procesos fisiológicos que parecen responder más a un instinto animal que a la humanidad que nos caracteriza.
Deseamos denodadamente dar una respuesta a algo que no entendemos. Ni la filosofía ni la religión ni la ciencia han podido ponerse de acuerdo en lo que respecta al amor. Pero el sentir que amamos a alguien, es sentir que ese amor no nos pertenece, porque es propiedad de aquellas personas a las que amamos. Ellas son las que deben recibir ese amor y nada más, y en ello puede estar una sola persona o toda la humanidad junta.
La ciencia sólo pude explicar de forma parcial lo que ocurre cuando nos sentimos atraídos por una persona, pero difícilmente puede llegar a explicar que alguien pueda amar a todas las personas de este mundo… si es que se llegase a darse el caso.
Y en esta era global parece casi algo indispensable. La globalización revela que todos los seres humanos estamos interconecatdos, como células de un mismo organismo. Y quizás la solución a las dificultades globales que vivimos sea ver al otro como nuestro ser amado.
Vivir para el bien de los demás, creando un proceso bioquímico y un vínculo de “enamoramiento global”, seguro que esto nos devolverá amor y bienestar.
11/12/2010
Invitación a reunión de apoyo 12-12- 10
23. Ustedes, que aman al Señor, aborrecen el mal
Lo escuché el 17 de Siván, 2 de junio de 1931
En el versículo: “Los que amáis al Señor, aborreced el mal; Él preserva las almas de sus Santos, Él las ha liberado del poder de los malvados”, se interpreta que no es suficiente amar al Creador, y desear ser recompensado con la adhesión a Él, sino que uno también debe aborrecer el mal.
El aborrecer el mal se explica como el odio al mal, denominado “el deseo de recibir”. Y uno ve que no tiene forma de liberarse de él, y al mismo tiempo, rehúsa aceptar esta situación. Y uno siente las pérdidas que le ocasiona el mal, y también ve la verdad, comprueba que no puede anular esa verdad por sí mismo, debido a que es una fuerza natural que nos llega del Creador, que dejó impreso el deseo de recibir en la persona.
En ese estado, el verso nos dice lo que podemos hacer, esto es aborrecer el mal. Y de esa forma el Creador lo guardará del mal, tal como está escrito, “Él preserva las almas de Sus santos”. ¿Qué quiere decir preservar? “Él las ha liberado del poder de los malvados” En ese estado uno ya puede considerarse afortunado, pues ya tiene cierto grado de contacto con el Creador, por pequeño que sea.
04/12/2010
¿Las mujeres han cruzado el Majsom?
Pregunta: ¿Las mujeres cruzan el Majsom (la barrera que nos separa de la espiritualidad)?
Respuesta: ¡Indudablemente! En nuestra historia, ha habido grandes mujeres que existieron en el mundo spiritual, Nuestras antepasadas, las profetizas, han estado entre nosotros hasta las últimas generaciones y esperamos que en nuestra generación se restaure esta tradición.
Pregunta: ¿Eran profetisas o cabalistas?
Respuesta: Un profeta es aquel que habla con el Creador, y el Creador se revela con la ayuda de la sabiduría de la Cabalá. Sin no se es un cabalista, es imposible convertirse en un profeta y alcanzar el nivel de los antepasados.
Todas mujeres acerca de las que leemos en la Torá, estaban iluminadas espiritualmente y percibían al Creador. Por ejemplo, tenemos a Batia, cuyo nombre quiere decir “la hija del Creador” (Bet, Yod, Hei): por un lado, ella era la hija del Faraón y por el otro ella educó a Moisés. ¿De dónde provenían las mujeres justas que educaron a hombres como Moisés?
No importa qué tanto pensemos que el mundo es administrado por los hombres, la historia se desarrolla gracias a las mujeres. Estudiamos en la ciencia de la Cabalá que la conexión entre los grados espirituales, los estados previos y posteriores, se realizan a través de la Nukva, la Maljut de cada Partzuf en cada peldaño. Por lo tanto, el aspecto femenino da a luz a un estado más avanzado, y la conexión se transmite de un aspecto femenino al otro a través del aspecto masculino. Es opuesto a lo que ocurre en nuestro mundo.
Pregunta: ¿Cómo cruzan las mujeres el Majsom? ¿Como los hombres, o de alguna otra forma? Los hombres se unifican en el grupo, con el amor a los amigos, pero las mujeres no están sujetas a eso.
Respuesta: Las mujeres reciben la garantía mutua que alcanzan los hombres, así como la fuerza de la pantalla. Su unificación no puede ser la misma que el hombre pues cada mujer actúa individualmente. Ellas tienen una forma distinta de unificación: por medio de los hombres.
Resulta que el aspecto masculino no puede lograr la conexión entre los niveles espirituales sin el aspecto femenino mientras que éste último no se puede unificar sin la ayuda de los hombres. Por lo tanto, el Creador reside específicamente entre los aspectos masculino y femenino. De otra forma, no podemos revelarle.
Moisés condujo a 600,000 hombres fuera de Egipto, que tenían entre 20 y 60 años, y el resto eran ancianos, mujeres y niños cuyo número era cinco veces mayor al de los hombres y sin éstos no habría sido posible avanzar. Por consiguiente la Cabalá conduce a la corrección de la unidad de la familia, y es justamente a la mujer a quien la Cabalá le garantiza un buen futuro.