La ciencia del amor
Siempre nos hemos preguntado ¿por qué nos enamoramos? ¿Qué es el amor? Las respuestas que se han dado vienen de muy diversas fuentes y formas, pero definitivamente no es sencillo definir el amor.
Hasta hace no mucho la ciencia, y en particular los bioquímicos y los psicólogos, incursionaron con algún éxito en este asunto del amor y sus resultados, aunque parecen fríos y lógicos, en cierta forma dan una respuesta.
Por un lado la psicología plantea una posible teoría de la correspondencia. En ella, lo que se afirma es que desde niños se desarrollan en nuestra mente condicionamientos que nos predisponen en cierto modo a un determinado tipo de personalidad predispuesta al enamoramiento. Pero como en todo, con ello muestran tan sólo una regularidad que se ha observado, y no necesariamente nada en forma absoluta.
Por otro lado, los bioquímicos han observado algunos procesos químico-eléctricos que ocurren en el cerebro de las personas que se suponen enamoradas. Estas reacciones se dan en el hipotálamo, con una secreta mezcla de adrenalina y noradrenalina, que son los neurotransmisores que se relacionan con el aumento de los latidos de corazón y la presión sistólica, el aumento de glóbulos rojos y la liberación de más glucosa. Estas reacciones parecen coincidir con el temor, por ejemplo.
Según los bioquímicos, el enamoramiento se da posteriormente cuando una relación entre dos personas se ha afianzado. Es entonces cuando nuevas reacciones químicas producen ciertos procesos bioquímicos que causan el apego.
Pero sigue siendo nada fácil determinar que el amor sea tan sólo un cúmulo de procesos mentales de la niñez o un grupo de procesos fisiológicos que parecen responder más a un instinto animal que a la humanidad que nos caracteriza.
Deseamos denodadamente dar una respuesta a algo que no entendemos. Ni la filosofía ni la religión ni la ciencia han podido ponerse de acuerdo en lo que respecta al amor. Pero el sentir que amamos a alguien, es sentir que ese amor no nos pertenece, porque es propiedad de aquellas personas a las que amamos. Ellas son las que deben recibir ese amor y nada más, y en ello puede estar una sola persona o toda la humanidad junta.
La ciencia sólo pude explicar de forma parcial lo que ocurre cuando nos sentimos atraídos por una persona, pero difícilmente puede llegar a explicar que alguien pueda amar a todas las personas de este mundo… si es que se llegase a darse el caso.
Y en esta era global parece casi algo indispensable. La globalización revela que todos los seres humanos estamos interconecatdos, como células de un mismo organismo. Y quizás la solución a las dificultades globales que vivimos sea ver al otro como nuestro ser amado.
Vivir para el bien de los demás, creando un proceso bioquímico y un vínculo de “enamoramiento global”, seguro que esto nos devolverá amor y bienestar.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada