11/12/2010

Invitación a reunión de apoyo 12-12- 10

Shamati:

23. Ustedes, que aman al Señor, aborrecen el mal
Lo escuché el 17 de Siván, 2 de junio de 1931

En el versículo: “Los que amáis al Señor, aborreced el mal; Él preserva las almas de sus Santos, Él las ha liberado del poder de los malvados”, se interpreta que no es suficiente amar al Creador, y desear ser recompensado con la adhesión a Él, sino que uno también debe aborrecer el mal.
El aborrecer el mal se explica como el odio al mal, denominado “el deseo de recibir”. Y uno ve que no tiene forma de liberarse de él, y al mismo tiempo, rehúsa aceptar esta situación. Y uno siente las pérdidas que le ocasiona el mal, y también ve la verdad, comprueba que no puede anular esa verdad por sí mismo, debido a que es una fuerza natural que nos llega del Creador, que dejó impreso el deseo de recibir en la persona.
En ese estado, el verso nos dice lo que podemos hacer, esto es aborrecer el mal. Y de esa forma el Creador lo guardará del mal, tal como está escrito, “Él preserva las almas de Sus santos”. ¿Qué quiere decir preservar? “Él las ha liberado del poder de los malvados” En ese estado uno ya puede considerarse afortunado, pues ya tiene cierto grado de contacto con el Creador, por pequeño que sea.